LA EDUCACIÓN COMO FUNDAMENTO DEL MAL (seguido de manifiestos)

EN PORTADA. Autor: Carlos Sánchez Lozano
Vol. 8 / julio 2022

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Las ciencias humanas comienzan por la Educación. Los países occidentales, muy especialmente España, vienen desarrollando una política educativa encaminada a una especie de renovación que en realidad no es sino destrucción de las entidades fundamentales pedagógicas y, por ende, de la formación del propio individuo, de la maleable forma mental del niño o el adolescente, ya fuertemente maltratada por los medios de comunicación y audiovisuales. Es cosa perfectamente aceptada que el prolongado “progreso” de la legislación educativa, cuando menos a juicio de la gran mayoría de personas no sujetas a la disciplina del poder, ha conducido a un sistema de resultados notablemente erróneos e incluso a un peligroso comienzo de la pérdida del sentido común. En no pocos recientes usos pedagógicos suele tratarse de poner implícitamente en duda las facultades de la persona, suprimir su entidad, e introducir ideología donde antes, mal que bien, existían conceptos como “voluntad”, “razón” y datos históricos comprobables y un orden disciplinar de materias con su consiguiente escala de conocimiento. Todo ello ciertamente mejorable, como no podría ser de otro modo, pero sujeto a la experiencia y el largo trabajo de los educadores y desde luego siempre abierto a su sopesado debate y posible reforma. Pero en la actualidad el poder entiende que no hay nada que debatir, que bastan sus mecanismos legales para modificar a su gusto la realidad.

Existe acuerdo en la comunidad educativa, pese al alto grado de sometimiento al poder establecido que padece, e incluso en la comunidad científica, si no otra cosa en este sentido menos sumisa a las consignas del mercado y la ideología, que los medios de comunicación, en particular la telefonía móvil y el extenso equipamiento que arrastra, cosa que ha venido a completar un penoso ciclo intelectual y psicológico iniciado por la televisión, provocan hábitos en la conducta de los más jóvenes conducentes a la alteración psicológica y la irreflexión inducida. Algunos políticos, ignoramos con qué fundamento, se han arrogado la capacidad de decisión acerca de algo que sustancialmente todo parece indicar que se les escapa pero quieren doblegar a sus intereses ideológicos, por lo común comprobadamente mezquinos. La educación occidental es resultado de un proceso milenario que solo mentes sumamente ingenuas o no rectamente intencionadas pueden proponerse alterar de manera radical al paso no del conocimiento y las exigencias de libertad responsable y protección debida a todo ciudadano sino de la invención de una nueva personalidad del niño-adolescente e incluso su sexualidad, ahora sujeta a directrices políticas, y hasta el encumbramiento de una libertad instintiva sin fundamento, es decir ajena a cualquier base ética como sustento razonado del comportamiento. Nada mejor para ello que la supresión de todo vestigio del logos, sea como instrumento filológico o como concepto filosófico destinado al razonamiento. Si a ello se le suma una innovadora propuesta de arbitrariedad selectiva de los acontecimientos históricos, según viene a ordenar la última modificación legislativa española, el resultado será el de la pérdida de todo correlato y régimen de orientación de la actividad psíquica, no solo intelectual, del niño-adolescente.

Educación

Las sociedades occidentales, agraciadas por su perfeccionamiento político formal, y que sin embargo autocalculan con demasiada frecuencia los usos de la violencia y la ideología al interés y gusto del poder, son capaces de sostener incluso la más evidente ineptitud de este bajo respeto como consecuencia del uso de la norma legal. Afortunadamente, existen ciudadanos no acomodaticios y pedagogos no sumisos al dictado de cualquier imposición ideológica arbitraria que pretenda administrar cualquier gobierno poco dotado de ética y de intelecto. Pero, la suma acumulada de errores sin modificación posterior alguna es ya de un volumen y repercusión insostenibles.

El ciudadano libre no puede aceptar la arbitraria manipulación por parte del poder. El ciudadano libre debe exigir que toda intervención relevante sobre la educación solo pueda ser aplicada tras consulta y debate general y atento a las personas de probada experiencia y conocimiento. Hemos pasado de la retórica universitaria vacua y fatua de la “excelencia”, a la directa y arbitraria agresión a valores políticos y educativos elementales.

Durante los últimos meses se ha hecho público y difundido en España un breve y pensamos que excelente manifiesto redactado por profesores el cual conviene sumamente a nuestro comentario anterior. El texto del manifiesto, difundido en algunos medios de comunicación, está dispuesto en siete artículos y un preámbulo que nos es grato ofrecer, en virtud de su precisión, independencia intelectual y claridad, a aquellos lectores que no hayan tenido ocasión de acceder al mismo y como importante aportación a nuestra crítica. De la misma manera, incluimos el comunicado que desde la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC) y de las asociaciones de la plataforma Escuela con Clásicos se ha emitido denunciando la situación de precariedad a que la nueva ley aboca a las disciplinas clásicas. Precisamente, esas asociaciones hicieron llegar al Ministerio más de un centenar de enmiendas al borrador de la LOMLOE que fueron desestimadas.

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«Manifiesto en defensa de la Enseñanza como bien público (contra la LOMLOE y las leyes que la preceden)»

La enseñanza reglada en España no marcha por buen camino y las leyes que se han aprobado últimamente, junto con la LOMLOE de 2020, no parece que vayan encaminadas a poner remedio, sino que más bien tienden a empeorar la situación. Entendemos que la enseñanza en todas sus etapas debe tratar de aspirar a ser de calidad, entendiendo por tal una instrucción basada en los conceptos nucleares de “esfuerzo, mérito y contenidos”. Los conceptos ajenos a los saberes concretos de cada asignatura, de tipo moral o ideológico, deben ser desplazados de las aulas. Los alumnos no deben ser objeto de adoctrinamiento pues tal intromisión supone una perversión de lo público al sacrificar, especialmente para los alumnos con menos recursos, su formación técnica, profesional, académica y personal, condenándoles al sometimiento moral y a la incompetencia intelectual. Ello perjudica el carácter de ascensor social y de igualdad de oportunidades que precisamente toda escuela pública debe tener. De este modo, además, ya gobiernen unos partidos u otros, con orientaciones morales e ideológicas diversas, no se correrá el peligro de que el sistema educativo se convierta en instrumento para adoctrinar y apropiarse de un servicio público fundamental para la sociedad y sus miembros, sufragado por todos los contribuyentes. Nada distinto de lo que dice la Constitución española (Art. 27).

El presente manifiesto plantea como puntos principales que habría que tomar en consideración por las autoridades educativas los siguientes, a saber:

  1. Creación de una institución pública, de una suerte de Consejo General de la Función Docente, integrado exclusivamente (o principalmente) por docentes con larga experiencia, académicos y científicos de reconocido prestigio procedentes de las distintas ramas del saber, formal y materialmente independiente del poder ejecutivo y del poder legislativo, ajeno a cualquier ideología o partido concreto, que sirva de principal referencia a la hora de proponer, o en su caso revisar, las distintas leyes e iniciativas de carácter educativo, ya sea en la enseñanza infantil, primaria, secundaria o universitaria, y cuya principal competencia sea el diseño, según criterios estrictamente técnicos, científicos y académicos, del Sistema de Instrucción Pública y sus planes de estudios.
  2. La tasa de fracaso escolar, entendiendo por tal el número de repeticiones y de suspensos, es relativamente alta. Pero la LOMLOE trata de arreglar el problema haciendo desaparecer los suspensos y dificultando la repetición, con lo que no solo no solucionará sino que acrecentará el problema al ocultarlo, además de añadir carga burocrática para los docentes, que tendrán que realizar tareas administrativas ajenas a su verdadera ocupación: dar clase a los alumnos y prepararse para ello.
  3. La evaluación debe ser por contenidos concretos de cada asignatura, pues la evaluación por competencias diluye los conocimientos concretos. No hay mayor adquisición de competencias que dominar con destreza los contenidos de cada asignatura.
  4. Deben permanecer las notas numéricas y las Menciones de Honor. Las primeras para conocer con mayor precisión el grado de éxito del alumno en la adquisición de conocimientos; y las segundas para que el esfuerzo y el mérito sean un aliciente más para el alumnado, y contribuyan a reducir cuanto se pueda toda discriminación que no sea exclusivamente escolar, especialmente la discriminación socio-económica, que la escuela actual, por su empobrecimiento en contenidos, ejerce de hecho.
  5. Los docentes deberán contar con libertad para enseñar los contenidos científicos o humanísticos de su materia, sin ser correa de transmisión de la ideología de turno, y cuyo límite debe ser la Constitución y el Código Penal.
  6. Debe apostarse por exámenes externos y comunes en distintas etapas educativas, para poder realizar pruebas diagnósticas sobre la marcha de los distintos centros de enseñanza. En especial, apostamos por una Prueba de Selectividad única en todo el territorio nacional, con contenidos comunes, garantizando así la igualdad de oportunidades para todos los alumnos.
  7. Creemos que es importante, asimismo, que se garanticen las resoluciones judiciales, como la que obliga a impartir al menos un 25% de las asignaturas en español en Cataluña. Aspiramos, de forma más general, a que en todo el territorio nacional se garantice la enseñanza pública en lengua española, sin perjuicio de que continúe habiendo enseñanza en otras lenguas cooficiales del Estado.

Este manifiesto por y para la instrucción pública, que ha sido redactado por un conjunto de profesores de enseñanza secundaria, se lanza a todos los implicados en el proceso educativo: maestros, profesores, padres, madres, alumnado, autoridades educativas y ciudadanos preocupados por la deriva del sistema educativo en nuestro país.

En España, a 23 de abril de 2022.

Firman:  José Sánchez Tortosa, Sergio Vicente Burguillo, Carlos M. Madrid Casado.

Pupitres


Comunicado de la SEEC y de las asociaciones de la plataforma Escuela con Clásicos con relación a los Reales Decretos por los que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato.

La Sociedad Española de Estudios Clásicos y todas las asociaciones que forman parte de la plataforma Escuela con Clásicos, ante la publicación de los Reales Decretos por los que se establecen las enseñanzas mínimas de la ESO (BOE del 30 de marzo de 2022) y del Bachillerato (BOE del 6 de abril de 2002) quieren hacer llegar a las autoridades educativas y a toda la opinión pública su decepción, su profunda indignación y su preocupación por el contenido de dicho Real Decreto.

La decepción procede de que el Ministerio de Educación abrió en su día un período para que las entidades y particulares interesados pudieran elevar propuestas y alegaciones a los borradores de los mencionados Reales Decretos. La SEEC y todas las asociaciones que forman parte de la plataforma Escuela con Clásicos, así como cientos de socios de todas ellas a título particular, elevaron sus propuestas, que concernían a las materias clásicas recogidas en la LOMLOE: Cultura Clásica, Latín de 4º de ESO y Latín y Griego del Bachillerato. Lamentablemente, los Reales Decretos no han recogido ni una sola de los cientos de propuestas que se le hicieron llegar. En otras palabras, el texto de los Decretos es prácticamente igual, en lo que a tales materias concierne, a los borradores iniciales. Esto quiere decir que el Ministerio ha despreciado la opinión de los especialistas en el Mundo Clásico y manifestado, una vez más, a la vista del resultado, su escaso aprecio por estas materias. Más aun, contradiciendo la pretendida transparencia y apertura del proceso, ni siquiera se ha dignado a informar de cuántas de las alegaciones se refirieron a las materias clásicas, quizá porque su elevado número dejaría en mal lugar el ninguneamiento del que han sido objeto por las autoridades ministeriales. Una vez más, la opinión y los esfuerzos de las numerosísimas personas, de todo tipo de condición, edad y profesión, que se han manifestado en favor de preservar, proteger y reconocer el legado clásico en el sistema educativo español, incluyendo la inmensa mayoría de los docentes que imparten estas materias, ha sido ignorado por las autoridades educativas.

La indignación procede de que las materias clásicas quedan según estos Reales Decretos en peor posición de la que tenían en la LOMCE, antecesora de la LOMLOE. El resultado es el siguiente:

  1. La Cultura Clásica se mantiene como optativa de obligada oferta en la ESO, pero ni siquiera se ha recogido la posibilidad de que debiera ofrecerse en más de un curso, como sucede con otras materias, como la Segunda Lengua.
  2. La Cultura Clásica ni siquiera es citada en el Anexo II en el que se dan las directrices para el desarrollo de los currículos de las diferentes materias. Es la única materia de las citadas expresamente en el RD sobre la ESO con la que esto sucede. La disparidad del desarrollo curricular que ello provocará entre las diferentes comunidades autónomas hará difícilmente compatibles los currículos entre unas y otras en caso de traslado de comunidad de los estudiantes y dará lugar, además, a muy diferentes preparaciones de cara a cursar materias clásicas en cursos posteriores. El desinterés que el Ministerio muestra hacia esta materia contradice las reiteradas expresiones, incluso por escrito, que las autoridades ministeriales, con el Secretario de Estado a la cabeza, han transmitido, reconociendo su carácter transversal y formativo.
  3. El Latín de 4º de la ESO, que en la LOMCE, era una de las cuatro materias de modalidad entre las que los alumnos debían elegir dos, queda ahora subsumida en un largo listado de diez materias, entre las que los estudiantes deben elegir tres. El empeoramiento de la opcionalidad para Latín de 4º es patente.
  4. No se ha atendido la petición de que en la modalidad General del Bachillerato hubiera, al menos, una materia obligatoria de carácter humanístico, que equilibrase la existencia de unas Matemáticas obligatorias.
  5. No se ha atendido la petición, alternativa a la anterior, de que en la modalidad General del Bachillerato hubiera al menos una materia específica de esta modalidad y de obligada oferta que tuviera carácter humanístico, igual que se ha creado una específica de Economía y Emprendimiento.
  6. No se ha atendido la petición de que en la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales el Latín fuera la materia obligatoria, en paralelo a como las Matemáticas lo son en el de Ciencias y Tecnología.
  7. No se ha atendido la petición de que en la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales el Griego fuera materia obligatoria para Humanidades.
  8. En el desarrollo curricular tanto del Latín de 4º de ESO como del Latín y Griego de Bachillerato se han despreciado las repetidas peticiones de que se tuviera en cuenta la posibilidad de utilizar, junto con la traducción, otros métodos de enseñanza de tipo activo, como los que vienen empleando ya decenas de profesores en todo el país. Estos métodos han demostrado su utilidad para acelerar el acceso a los textos escritos en Latín y Griego, objetivo fundamental de estas materias en el ámbito lingüístico. Ni siquiera se nos ha hecho caso en algo tan obvio como que el orden de los procesos de aprendizaje debe ser primero comprender los textos y luego traducirlos, de manera que ha quedado como objetivo primero algo tan ridículo como “Traducir y comprender textos latinos/griegos…”. ¿Alguien en el Ministerio ha caído en la cuenta que traducir sin comprender es absolutamente imposible? Y esto es solo una muestra del desatino que representa la redacción del desarrollo curricular de nuestras materias. Es decir, ni siquiera se ha tenido en cuenta la opinión de los especialistas en aquello que les es más propio y donde su capacidad está fuera de discusión: en los métodos de enseñanza. El resultado es que los objetivos de la materia en términos lingüísticos quedan formulados prácticamente igual que hace cien años, como si no hubiera habido una profunda renovación en la forma de enseñar las lenguas clásicas. La LOMLOE no representa un avance, sino un retroceso con respecto a lo que se está haciendo ya en España y lo que es la práctica habitual en la mayor parte de los países europeos. Una vez más, el desprecio del Ministerio hacia los profesionales de la docencia de las materias clásicas es total.  
  9. Especialmente grave es, finalmente, que en ninguno de los dos Decretos, frente a lo que se pidió, se haya ha recogido la necesidad de un tratamiento especial para las materias que, dado el mal trato que reciben en el currículum docente, puedan resultar de baja ocupación, al menos en aquellos casos en que los estudiantes no tengan alternativa de estudio en su entorno geográfico. Esto condenará a cientos de estudiantes a cursar materias que no deseaban, lo que afectará sin duda a su rendimiento académico y, por lo tanto, a la igualdad de oportunidades que deben tener todos los estudiantes independientemente de su lugar de residencia en nuestro país.

Manifestamos, además, nuestra preocupación por lo que el desarrollo de este Real Decreto pueda implicar para la supervivencia de las materias clásicas en el sistema educativo español. Estos Decretos no muestran ningún aprecio por el legado clásico y amenazan muy seriamente el acervo cultural y lingüístico grecorromano en nuestra sociedad. La LOMLOE, primero, y los dos RD, después, vienen a introducir nuevas y muy graves dificultades para el mantenimiento de estas enseñanzas.

Finalmente, todas las asociaciones firmantes nos comprometemos a seguir luchando por que el Legado Clásico siga presente en la Educación española y por que sus métodos se sigan renovando, mejorando así el aprendizaje de nuestros estudiantes, lo que constituye, en último término, nuestra responsabilidad mayor con la sociedad. Habrá que esperar nuevos gobiernos y nuevas leyes que, al fin, sean sensibles a lo que las lenguas y la cultura de Grecia y Roma representan, lo que tampoco este Ministerio ha sido capaz de apreciar.  Y, no obstante todo lo dicho, mostramos, como siempre, nuestra mejor disposición para seguir colaborando con todas las autoridades educativas en la mejora del sistema de enseñanza español, en general, y de las materias humanísticas, de las cuales las clásicas son parte fundamental, en particular.

7 de abril de 2022


WEBGRAFÍA:

INFORME PISA:


CITA BIBLIOGRÁFICA: Carlos Sánchez Lozano, “La educación como fundamento del mal. Seguido de Manifiestos”, Revista Recensión, vol. 8 (julio 2022) [Enlace: https://revistarecension.com/ ]