PÉREZ HERRANZ, AMBIGUUS PROTEUS. VALOR, EXCESO Y MORFOLOGÍA

Vol. 6 / julio 2021
RESEÑA. Autor: Antonio José López Cruces

Pérez Herranz, Fernando Miguel, Ambiguus Proteus. Valor, Exceso y Morfología. Madrid, Brumaria/ Eikasía, 2019, 816 págs. (ISBN: 978-84-94992-99-5)

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12_Ambiguus proteusDiscípulo del filósofo Gustavo Bueno (1924-2016) y admirador de su Teoría del Cierre Categorial, el autor de la monografía que comentamos fue alejándose del maestro a raíz de la extraña decisión de este de optar por el Sujeto católico imperial español y por su difusa argumentación en defensa del Ego trascendental. Le ayudaron en este distanciamiento los trabajos de Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina (Salamanca, 1930), quien ya en 2008 publicó su impactante artículo “¿Para qué el ego trascendental?” (Eikasía, 18, 2008) y en 2014 su deslumbrante libro Estromatología. Teoría de los niveles fenomenológicos (Brumaria/ Eikasía, Madrid, 2015), donde, desde la  Fenomenología no estándar y aprovechando lo más valioso del Materialismo filosófico de Bueno, corregía y reformulaba las teorías del bávaro Husserl y del franco-belga Marc Richir.

Pérez Herranz optó por un Sujeto alternativo al Sujeto católico propuesto por Bueno: el Sujeto converso hispano (siglos XII-XVII), y vio con claridad cómo los conversos hispanos ejercieron —obligados por la angustiosa situación en que se hallaron, sobre todo tras el decreto de conversión-expulsión de los Reyes Católicos en 1492— una fenomenología avant la lettre, a través de una rebelde y deslumbrante literatura, presidida por La Celestina, incomprendida tanto por los europeos reformados como por los contrarreformistas, fenómeno que estudió en su obra Lindos y tornadizos. El pensamiento filosófico hispano (siglos XV-XVII), VI Premio Juan Andrés de Ensayo e Investigación en Ciencias Humanas (Verbum, Madrid, 2016). Descubrió también que cabía prescindir del tapón que para los estudios fenomenológicos suponía el Ego trascendental kantiano, heredero del individualista cogito cartesiano, al que se le atribuyeron funciones que en realidad eran propias de toda la Humanidad (pluralidad originaria de “singularidades en interfacticidad”).

Pérez Herranz contempla el mundo con los ojos de la Topología (no en balde bautizó su filosofía como Morfologismo filosófico) desde su tesis doctoral, Las Ideas Filosóficas de la “Morfogénesis” y del “Continuo” en el marco de la teoría de las catástrofes de René Thom (Universidad de Alicante, 1993), y su libro Lenguaje e intuición espacial (Alicante, 1996), y la Topología ha estado siempre presente en sus trabajos, fecundados por autores como René Thom y Jean Petitot. Por eso propone en su libro a Ortiz de Urbina complementar su teoría estromatológica, y la detallada matriz fenomenológica que ofrece, con las aportaciones procedentes de la Topología. Su propuesta fue acogida favorablemente por Urbina, quien, en el número 91 de la revista Eikasía (enero-febrero de 2020), aceptó sumar a su arquitectura fenomenológica la teoría de los atractores extraños, integrable sin dificultad en el nivel fenomenológico de intermediación (nivel novedoso en Urbina, inexistente en Husserl y Marc Richir), allí donde el sujeto transoperatorio pone en contacto el nivel eidético con el nivel primordial que nos hace humanos.

El libro que reseñamos supone un interesante ensayo de antropología fenomenológica y propone una nueva definición del proteico y ambiguo ser humano (homo ambiguus proteus). Puesto que los proyectos naturalista y culturalista mostraron su fracaso al no haber podido evitar las dos guerras mundiales del siglo XX, rematadas por la horrenda Shoah, el autor se decide a conjugar Naturaleza y Cultura buscando la solución a una pregunta esencial: cómo podrá la Humanidad vivir en una relativa paz (“conciencias entre conciencias”), ya que los conflictos (“conciencias sobre conciencias”) son inevitables al pertenecer a la misma condición humana. Para responder a esta cuestión —y superando los reduccionismos clásicos de la filosofía: el naturalismo, que concibe al hombre como mero animal, y el culturalismo, que lo convierte en un ser absolutamente plástico y manipulable—, Pérez Herranz configura un espacio tridimensional con tres parámetros: el del Valor (el hombre crea valor con su trabajo, valor que los demás intentan apropiarse, según la Economía política de Marx); el del Exceso (las energías del hombre son siempre excesivas, como supieron los barrocos españoles, empezando por el Calderón de La vida es sueño, y continuamente conspiran contra cualquier orden); el de la Morfología (la Topología, el Espacio-Tiempo que enmarca las morfologías que son los cuerpos humanos, impone sus límites). Y, recorriendo de manera transversal estos parámetros, la Ambigüedad: la vida del hombre es una continua lucha por fijar la ambigüedad que lo constituye, usando la mediación del lenguaje, las religiones, los mitos, la filosofía, las ceremonias y las costumbres. La de la Ambigüedad es una novedad fenomenológica bien valorada por Ortiz de Urbina, quien halla que los parámetros que ofrece el autor se ajustan perfectamente al campo intencional de la Fenomenología: el Exceso, al nivel primordial; la Morfología, al nivel de intermediación; el Valor, al nivel intencional de la praxis objetiva.

Los lectores hallarán orquestados en el libro diversos materiales llenos de interés: una detenida exposición de la teoría del valor en Marx, opuesta a la ontología del capitalismo; una introducción a las ideas fenomenológicas de Merleau-Ponty y Marc Richir; una exposición de la fenomenología estromatológica de Ortiz de Urbina;   análisis fenomenológicos del Cantar de los cantares, La Celestina, El licenciado Vidriera de Cervantes o El sueño de una noche de verano de Shakespeare; una ojeada a las matemáticas de los sistemas dinámicos no lineales; una introducción a la Semántica Topológica; y varias historias: de la concepción del cuerpo humano en los distintos pueblos y culturas; de los seres híbridos antiguos y modernos; de las ideas morfológicas desde Aristóteles a René Thom pasando por D´Arcy Thompson y Alan Turing… Materiales que invitan a una seria reflexión sobre los medios que han de ser movilizados a fin de lograr una convivencia lo más pacífica posible en nuestro atormentado mundo.


CITA BIBLIOGRÁFICA: A.J. López Cruces, “Pérez Herranz, Ambiguus Proteus. Valor, exceso y morfología”, Recensión, vol. 6, Madrid, Recensión, 2021 [Enlace: https://revistarecension.com/2021/08/30/perez-herranz-ambiguus-proteus-valor-exceso-y-morfologia/ ]