SOBRE LA POSMODERNIDAD DEMOCRÁTICA

Vols. 4 y 5 / julio-diciembre 2020 / enero-junio 2021 (Número doble)
RESEÑA. Autor: José Manuel Pons

Maestro, Jesús G. (2020), Ensayo sobre el fracaso histórico de la democracia en el siglo XXI. La posmodernidad democrática como medio de destrucción del Estado moderno, Vigo, Editorial Academia del Hispanismo, 2020, 202 pp. (ISBN: 978-84-17696-37-5)

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MaestroLa circunstancia actual de la vida de las sociedades, y en particular la española, ha devenido problemática en un sentido novedoso de crisis. El dirigismo ideológico, especialmente controlado por unos partidos políticos mucho más atentos a sí mismos que a la realidad a la que se supone debieran atender ha dado lugar a situaciones inéditas. Por su parte, los supuestos politólogos, los especialistas académicos no parece que sean capaces de ofrecer diagnósticos solventes y a la altura de la situación creada. No es de extrañar por ello que los no politólogos, o algunos de ellos se esfuercen aun ocasionalmente en intentar dar respuesta al nuevo estado de cosas, con las armas propias no del conocimiento disciplinar sino con el juicio aplicado al conocimiento y la interpretación de la realidad común que se nos presenta.

Es ese el caso del ensayo, o suma de ensayos, pues no referimos a un trabajo muy organizado por capítulos semimonográficos y no extensos que alcanzan número de treinta y cuatro, presentado por González Maestro bajo el muy descriptivo título de Ensayo sobre el fracaso histórico de la democracia en el siglo XXI. La posmodernidad democrática como medio de destrucción del Estado moderno. Característica de la obra es la no autocensura: el autor habla con la lógica expositiva de quien discurre libremente por su cuenta, ajeno tanto a la red de los prejuicios ideológicos como a los cauces disciplinares.

En la presente reseña nos limitaremos a la idea más general de la obra. Pero haremos constar, no obstante, la serie de sus puntualizaciones argumentales más destacables que discurren de principio a fin: tolerancia y libertad, la traición de negociar la pérdida de libertad de los demócratas, las sociedades gentilicias y el mito de la libertad democrática posmoderna, la censura y la universidad y el nacionalismo, el fracaso de la educación de los nacionalismos, la tiranía de las lenguas inútiles, el descrédito tanto democrático como académico y del periodismo y la generación de patologías, el caso español y la leyenda negra antiespañola, el silencio de los hispanistas, catolicismo/protestantismo y pandemia, la desintegración de la democracia y China como única alternativa restante.

Tras el preámbulo, dedicado a resaltar el fracaso de la democracia occidental que hemos recibido moldeada por la cultura anglosajona, sirve de introducción un útil capítulo sumarizador de las “ideas principales” del libro, empezando por el hecho de que esa democracia propia de la posmodernidad anglosajona protestante ha agotado todas sus posibilidades excepto la última, su posibilidad de transformación en un nuevo totalitarismo, aun manteniendo las formulaciones externas y ya degradadas de la democracia. La reflexión de González Maestro no está destinada a minar hermenéuticamente la democracia sino justo al contrario, a dilucidar la entidad de sus enemigos, quienes han superado su orden formal mediante otro funcional y perverso, la de sus parásitos.

Por consiguiente, “del futuro nada está excluido. Nada desaparece definitivamente mientras tenga aseguradas sus posibilidades de transformación”. En este proceso el autor, que confronta con sencilla pero eficaz nitidez el caso occidental con el estatismo totalitario de la República Popular China, entiende que la destrucción del moderno estado, que nació en Castilla y fue a parar al posterior dominio y transformación protestante, es víctima de tres factores: los nacionalismos, las iglesias y los “amigos del comercio”. A diferencia de la República Popular China, en las democracias occidentales la penetración del totalitarismo no emana del Estado sino de los enemigos de este, que apoyados en las formas de la democracia posmoderna no son sino los referidos nacionalismos, las religiones y las estructuras multinacionales del comercio.

En consecuencia, y a pesar de que el sistema democrático se funda en la permanencia inalterada a través de las múltiples y aparentes posibilidades de su transformación barajadas permanentemente por la actividad política y periodística, constituye sin embargo un ciclo que, como todos, alcanzará su final por agotamiento de las posibilidades vitales de su transformación. “De hecho, sólo la muerte es el fin de las sucesivas posibilidades vitales de transformación. Si el Estado sobrevive a la democracia, será un Estado totalitario, al modo de la República Popular China. Si, por el contrario, el Estado no sobrevive a la democracia, el resultado será una sociedad humana desorganizada políticamente, y articulada bajo la forma de un neofeudalismo posmoderno, en la línea que parecen haber tomado las decadentes democracias occidentales, regidas por el populismo nacionalista, el fideísmo religioso y los intereses financieros de los «amigos del comercio», auténticas multinacionales sin fronteras ni barreras fiscales estatales” (p. 7). Cabría añadir al argumento del autor, que a ese estado de cosas subseguiría el dominio del más fuerte: sin duda el totalitarismo comunista chino, o en su caso una futura transformación del posible “neofeudalismo posmoderno” como gran fuerza política. La cuestión es que los posmodernos parásitos del Estado “han convertido a la teoría de la democracia en la práctica de la oclocracia y en el triunfo de la demagogia, contrarias ambas a la supervivencia misma del Estado y a la preservación del ser humano como alguien capacitado legalmente para ejercer la libertad” (p. 8). En fin, la democracia habría devenido un espectáculo de manipulación de la ley y un juego entre tramposos.

La reflexión de González Maestro, más allá de los detalles de su transcurso argumental, en los que ahora no podemos entrar, representa pues no ya un agonismo interpretativo sino más bien una rigurosa apelación a la consciencia sociopolítica occidental, o lo que de ella pueda quedar, en favor de un cambio de rumbo quien sabe si en alguna medida posible.


CITA BIBLIOGRÁFICA: —-, “Sobre la posmodernidad democrática”, Recensión (Número doble), vols. 4-5, Madrid, Recensión, 2021 [Enlace: https://revistarecension.com/2021/01/17/sobre-la-posmodernidad-democratica/ ]