LA CREACIÓN DE LA TEORÍA DE LOS GÉNEROS ENSAYÍSTICOS

Vols. 4 y 5 / julio-diciembre 2020 / enero-junio 2021 (Número doble)
RESEÑA. Autor: José Luis Calvo Landau

Aullón de Haro, Pedro, Teoría del Ensayo y de los Géneros Ensayísticos, Madrid, Ediciones Complutense, 2019, 506 págs. (ISBN: 978-84-669-3666-8)

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15-Aullon EnsayoEl extenso volumen Teoría del Ensayo y de los Géneros Ensayísticos ofrece por primera vez una teoría general y completa de los Géneros Ensayísticos. Por raro que pueda parecer, esto es algo que nunca se había realizado, ni con esa denominación ni con ninguna otra, y ello a pesar de que atañe al fundamento de la Literatura, o a una parte sustancial de la misma, la parte no puramente artística, esto es todos los géneros literarios o “altamente elaborados” a excepción de la tríada de poesía, narrativa y dramática.

Cabría decir, siguiendo al autor, que los Géneros Ensayísticos, o la Literatura ensayística, es la que procede denominar Literatura reflexiva o de ideas frente a aquella otra Literatura artística o predominantemente artística. Otra cuestión, pero no relevante aquí para el caso, es si el concepto de literatura artística coincide o meramente incluye al de ficción. Nótese que en el caso de la poesía lírica la formalización artística cupiera decir que oscila entre ficción y no ficción.

Desde hace muchos años Aullón de Haro ha contribuido notablemente a la construcción de una teoría original del Ensayo y, de otra parte, al estudio de la historia de los Géneros Ensayísticos en la literatura española, mas no, que sepamos, al estudio o construcción de la teoría de esos géneros. Al parecer, si se revisa su extensa bibliografía, esta de la ensayística es una de sus dedicaciones constantes o que rige uno de los ejes de su pensamiento. Así, pues, faltaba por cumplir precisamente el desarrollo de una teoría de los Géneros Ensayísticos. Bien es verdad que la idea básica y más abstracta de éstos ya quedó formulada como parte necesaria del argumento general en que se fundaba la inserción del Ensayo, pero faltaba por construir una teoría pormenorizada y delimitada con precisión del conjunto ensayístico. Viene a decir el autor que han pasado los años y nadie se ha ocupado de esa inesquivable tarea, sobre todo en tiempos en que la literatura más solvente es esta ensayística, cosa que él esperaba fuera asumida por la crítica, y en consecuencia, una vez trazados los recorridos necesarios, se ha decidido a levantar el edificio teórico completo.

La obra consiste en (1) una extensa Introducción más tres partes correspondientes a (2) la teoría estricta del Ensayo, que el autor recupera de su Teoría del Ensayo de 1992, (3) la teoría de los Géneros Ensayísticos y (4) la reconstrucción del pensamiento estético y poetológico sobre la materia.

La Introducción consta de dos capítulos. El primero consiste fundamentalmente en la presentación del plan de la obra y de las conceptualizaciones que servirán para articular las operaciones necesarias del régimen de la teoría que va a ser desplegada. Esta presentación se encauza, primero, como crítica del estado de cosas de la cultura actual y, en segundo lugar, como explicación del proceso de la literatura moderna en tanto que resultado de la “tendencia ensayística”. Las conceptualizaciones mayores tratadas son, naturalmente, “tendencia ensayística”, que permitirá un despliegue histórico completo, “literatura reflexiva” frente o junto a “literatura artística”, el discurso literario definible en tanto que “discurso altamente elaborado”, además de “ideación del ensayo y de la tendencia ensayística” y “concepto activo de literatura”.

La primera parte del volumen contiene la recuperación, como ha quedado dicho, de la Teoría del Ensayo del autor, lo cual significa un argumento de teoría global de los géneros capaz de integrar el concepto de “Géneros Ensayísticos” y, dentro de este, el “Ensayo” como centro de una estructura tripartita a cuyos márgenes, regidos por la dialéctica de continuidad/discontinuidad, se sitúan las tendencias de proclividad artística y teórica o científica. Es asimismo, pues, la recuperación de la definición del Ensayo como momento de encuentro de las polaridades artística y científica, y la teoría del “libre discurso reflexivo”, es decir aquel en que el “juicio” discurre libremente entre la lógica y la impresión y por tanto es ajeno a la teoría del “discurso argumentativo” de creación aristotélica: el pensamiento lógico y retórico griego no podía idear la teoría técnica del discurso que sustenta un género de culminación en clave moderna, el gran género regido por la caída del finalismo clásico y la asunción de la idea moderna de libertad. Es decir, acorde a criterios kantianos. Como dijera Alfonso Reyes, el germen del discurso del ensayo no se encuentra en el discurso argumentativo sino en el epidíctico.

La segunda parte de la obra constituye el despliegue categorial de la completa gama de los Géneros Ensayísticos. Aquí se toma como arranque la distinción hegeliana que había pasado desapercibida hasta ser explicada por el autor, ya en 1992, en su libro anteriormente citado, acerca de géneros poéticos y géneros prosaicos. El argumento, trazado inductivamente, se basa en que el segmento de los Géneros Ensayísticos define una gama muy extensa de producción textual que ha de ser correspondientemente categorizada, cosa que desplegará Aullón de Haro en los sucesivos capítulos de esta parte del libro. La categorización por la que opta el autor discrimina cinco elementos y añade un último más difuso que no cree necesario desarrollar extensamente (géneros periodísticos y divulgativos). La clasificación de las series consiste en una organización de conglomerados que van a ser enunciados con “sentido general y sintético como taxonomía sumaria”, taxonomía que será explicada con especificidad técnica e incorporación selectiva de la tradición crítica en los capítulos sucesivos:

  •  géneros proverbiales
  •  géneros retóricos y programáticos
  • géneros historiográficos
  • géneros memorialísticos
  • géneros didácticos y académicos

Limitándonos a lo esencial, será necesario indicar que el examen de los “proverbiales” viene condicionado, como todas las gamas de la serie, por la contemplación de la totalidad.

La categorización de los proverbiales incorpora por tanto la denominada “paremiología” (paremiografía, debiera ser), esto es el “refrán”, el conjunto aforístico, proverbial y demás, masa textual decisiva y curiosamente excluida por lo común de los estudios sobre la materia. La categorización de retóricos y programáticos integra en consecuencia tanto los antiguos aristotélicos como el epistolar y los de definición moderna (sobre todo el “manifiesto”), quedando el caso del “libro de viaje” cruzado entre las diferentes posibilidades composicionales que ofrece (carta, diario, memorias…). Si los historiográficos alcanzan todas las posibilidades de esos campos de exposición disciplinar, es de advertir que destacadamente incluyen el género moderno especial de la Historia de las Ideas, que Aullón de Haro estudia con sorprendente erudición y perspicacia concluyendo su culminación en la Historia de las Ideas Estéticas de Menéndez Pelayo. Por su parte, la gama de los memorialísticos, examinada a través de Hegel, Dilthey o Milá y Fontanals, establece una vértebra bien distinta de la historiográfica y de manera natural especificada por los géneros que van desde la “biografía” a la “autobiografía”, pasando por las “confesiones”, el “diario”, las “memorias”, etc. Finalmente, la gama de los didácticos y académicos, reúne no solo el “tratado” y la “tesis de doctorado” sino todo el conjunto relevante sin dejar fuera el espinoso caso del “comentario de textos”, que es sometido a fuerte e incisiva crítica según es utilizado escolarmente con graves consecuencias para la formación de la responsabilidad intelectual y moral de la juventud.

La última parte de la obra procede a una no menos penetrante y original reconstrucción del pensamiento sobre el género del Ensayo, en sentido restringido pero con amplitud de miras hasta ahora por completo desconocida. Tras una introducción sobre la relación euroasiática, formar los pares Platón-Séneca, Montaigne-Bacon y Gracián-Lezama Lima, aborda el caso de Rusia y la cuestión asiática. Los capítulos restantes, más extensos, se ocupan de las grandes contribuciones del pensamiento occidental siguiendo su relativa cronología. La interpretación del pensamiento de “la tradición anglosajona” se realiza agudamente mediante el examen de sus hitos canónicos, un largo y brillante ciclo actualmente en disolución. La teoría alemana, la de pensamiento más intenso y que alberga los dos textos mayores (de Lukács y Adorno) es presentada a través de los conceptos de “crítica” y de “forma”, de manera especialmente novedosa y reveladora mediante la interpretación neoplatónica ejercida sobre el genial y breve texto de Lukács (del cual recientemente Aullón de Haro ha publicado edición y estudio, cosa que evidentemente ha revertido en la intensidad de esa indagación), el análisis del ensayo sobre el ensayo de Adorno y otros y la crítica de algunos desorientados posmodernos o conversos de esta tendencia. La parte española es estudiada acertadamente como conjunto hispánico que incluye Hispanoamérica, ahora a través de los conceptos de “expresión” y “estilo”. Ofrece un conjunto de muy notable valor, a partir de figuras muy reconocidas, como no podía ser de otro modo (desde Ortega y Eugenio D’Ors, Reyes y Arciniegas, Nicol y Marías…), pero también a partir de textos muy reveladores y desconocidos o casi, como los de Giménez Caballero, Francisco Maldonado, Gonzalo Fernández de la Mora y, sin duda, el caso de la poética precisa y brillante de Juan Chabás. El volumen se cierra con una mucho más breve pero interesante perspectiva sobre el pensamiento italiano relativo a la materia.

Esta investigación, sin duda resultado de muchos años y trabajos, transforma el orden de contemplación usual de la literatura.


CITA BIBLIOGRÁFICA: J.L. Calvo Landau, “La creación de la teoría de los géneros ensayísticos”, Recensión (Número doble), vols. 4-5, Madrid, Recensión, 2021 [Enlace: https://revistarecension.com/2021/01/17/la-creacion-de-la-teoria-de-los-generos-ensayisticos/ ]