RECURSOS PARA ESTUDIAR LA HISTORIA DE LA TRADUCCIÓN EN ESPAÑA

Vol. 15 / enero-junio 2026
ARTÍCULO / INFORME. Autor: Luis Pegenaute (Universitat Pompeu Fabra)

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1. Desarrollo reciente de la historia de la traducción como disciplina

En las dos últimas décadas venimos presenciando un interés por la historia de la traducción que ha resultado particularmente fértil en términos de investigación, siendo muy destacables dos aspectos[1].

Por una parte, la sofisticación en los marcos teóricos y metodológicos, lo que ha supuesto un auténtico desarrollo y puesta al día de los modelos historiográficos. Si bien puede parecernos una obviedad que no resulta posible desarrollar una historia de la traducción sin partir de unos presupuestos teóricos propios, en fecha relativamente reciente L. D’Hulst[2] lamentaba que la historia de la traducción –asociada de forma lógica con la rama descriptiva de los Estudios de Traducción– acusaba el lastre de no haber contado con la atención debida por parte de la rama teórica, a diferencia de lo que había ocurrido con la rama aplicada[3]. Afortunadamente, hoy en día el estado de la cuestión historiográfica es muy diferente[4]. Todo ello ha hecho que en la actualidad contemos con aproximaciones numerosas y variadas desde un punto de vista metodológico, que incluyen ya no solo la tradicional de los Estudios Polisistémicos sino también las propias de la Imagología, la Microhistoria, los Estudios de Género, los Estudios Genéticos, los Estudios sobre Materialidad, los Estudios sobre la Memoria, los Estudios sobre Traductores o las que defienden un concepto renovado de la Literatura Universal, además de otras modalidades más minoritarias, como la Histoire croisée, la Ecotraductología, o la Geocrítica y los Estudios sobre el Espacio[5].

Si, como decíamos, es muy notable el desarrollo metodológico, una segunda cuestión que cabe destacar es la propia proliferación de estudios basados en evidencias empíricas, es decir, estudios sobre las dos vertientes propias de la historia de la traducción: la práctica y la teoría. En el primer caso, se trataría de responder a cuestiones como las siguientes: “What has been translated, by whom, under what circumstances, and in what social or political context”[6], lo que se correspondería con lo que A. Pym denominada “arqueología de la traducción” (una de las tres áreas en las que divide la historia de la traducción) y que caracteriza como “A set of discourses concerned with answering all or part of the complex question ‘Who translated what, how, where, when, for whom and with what effect?’”[7], lo que resulta claramente tributario del método clásico de caracterizar la Oratoria[8]. (D’Hulst 2001, 24-31; 2014, 28-41). La historia de la teoría por otra parte, se centraría en “What translators have had to say about their art/craft/science, how translations have been evaluated in different periods; what kinds of recommendations translators have made, or how translation has been taught; and how this discourse is related to other discourses of the same period”[9].  

Buena prueba de la proliferación de estudios y del renovado interés por estas cuestiones es, por ejemplo, el hecho de que hoy contamos con al menos tres colecciones consagradas a esta cuestión[10], una revista especializada[11], una red internacional de investigadores sobre la materia[12] y una bibliografía que resulta ya prácticamente inabarcable. Efectivamente, si efectuamos una búsqueda con la palabra clave “Historia” en el principal repertorio bibliográfico sobre traducción e interpretación a nivel mundial, el desarrollado por Javier Franco en la Universidad de Alicante, BITRA: Bibliografía de traducción e interpretación, obtendremos 14.000 referencias, lo que supone un 14% del total en dicho repertorio. Con todo, a pesar de que esta cifra resulta suficientemente elocuente del interés por este ámbito de estudio, cabe pensar que es susceptible de ser revisada muy al alza si tenemos en cuenta que F. Lafarga ha acumulado más de 11.000 referencias sólo para el ámbito específico español: Bibliografía de estudios sobre historia de la traducción en España.

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2. Historiadores

En España contamos con una larga tradición en el estudio de nuestra propia historia de la traducción[13]. Probablemente, el primero en esbozar un intento de estudio sistemático  fue Joaquín de Lorga, sacerdote y profesor de retórica, quien incluyó en sus Memorias –manuscritas y hoy perdidas– muchas de las notas que había tomado para ofrecer una panorámica sobre los traductores españoles más destacados a lo largo de la historia aunque, lamentablemente, dejó sin finalizar el proyecto, a su muerte en 1769. Poco tiempo más tarde, en 1778, el bibliógrafo y cervantista Antonio Pellicer y Saforcada publicó su Ensayo de una bibliotheca de traductores españoles, en el que reconocía su deuda con Lorga[14]. Si en su primera parte presentaba tres estudios no relacionados con el título de la obra (respectivamente, sobre los hermanos Argensola y Cervantes), en la segunda incluía treinta y seis estudios sobre traductores ordenados alfabéticamente. En muchos casos, se trataba de intérpretes de la Biblia, sobre todo en los Siglos de Oro, lo que le obligó a incluir muchos nombres de heterodoxos perseguidos por la Inquisición, por lo que no citó directamente de ellos. Pellicer se ocupó de trazar una semblanza biográfica de los traductores, reseñar con fidelidad los títulos de las traducciones y apuntar las bibliotecas donde podían localizarse. Con frecuencia también menciona traducciones francesas e italianas. Con auténtico prurito filológico se refiere las autoridades que ha consultado para dar noticia de ediciones a las que no ha tenido acceso o para ampliar información.

También es destacable la obra confeccionada en Roma entre 1782 y 1783 por el helenista y erudito Bartolomé Pou (Specimen editionum et interpretationum auctorum classicorum tam ex graecis, quam latinis, tum sacris tum prophani), que redactó allí tras haberse tenido que exiliar allí por su condición de jesuita. Este trabajo consiste en un catálogo de las ediciones de autores grecolatinos con una relación de traducciones de escritores clásicos[15].

Posteriormente, es obligado mencionar la capital aportación de Marcelino Menéndez Pelayo, el polígrafo español por excelencia. La traducción ocupa un lugar destacado en muchos de sus trabajos, como Horacio en España (Madrid, 1877), Historia de los heterodoxos españoles (1880-1882), Bibliografía hispano-latina clásica (1902), Estudios y discursos de crítica histórica y literaria (1942), y, sobre todo –como es lógico– en Biblioteca de traductores españoles (1952-1953), obra a la que me referiré más abajo[16].

Tras diversas aportaciones de interés entre los años 40 y 60 –como son las de, por ejemplo, José Fernández Montesinos, Ramón Menéndez Pidal, José María Millás Vallicrosa o José Llamas–  encontramos las de Dámaso Alonso, Joaquín Arce, T. S. Beardsley, Miquel Dolç, Hans Juretschke, Margherita Morreale, Martín de Riquer, Peter Russell, Juan Vernet y muchos otros, hasta llegar a Valentín García Yebra, quien no sólo descolló como traductor sino que también contribuyó de manera fundamental a un mejor conocimiento de la historia de la traducción con contribuciones como En torno a la traducción. Teoría. Crítica. Historia (1983), Traducción y enriquecimiento de la lengua del traductor (1985, discurso de ingreso en la Real Academia Española, ampliado en 2004) o Traducción: historia y teoría (1994), además de otras sobre Lingüística Contrastiva. Uno de los más notables sucesores de García Yebra ha sido Julio-César Santoyo, quien en 1987 publicó la antología Teoría y crítica de la traducción, a la que siguieron las colecciones de trabajos Historia de la traducción: quince apuntes (1999) e Historia de la traducción: viejos y nuevos apuntes (2008) y, posteriormente, La traducción medieval en la península ibérica: siglos III-XV (2009) y una nueva antología, Sobre la traducción: textos clásicos y medievales (2011). Otros importantes historiadores de la traducción en España han sido Miguel Ángel Vega, fundador de la revista Hieronymus Complutensis, autor de numerosos trabajos sobre esta cuestión y compilador de la obra Textos clásicos de teoría de la traducción (1994); Francisco Lafarga, a quien se deben las antologías El discurso sobre la traducción en la historia (1996) y El discurso sobre la traducción en la España del siglo XVIII (2004, con María Jesús García Garrosa), además de la edición de una treintena de volúmenes colectivos; Carlos Alvar, autor de obras como Repertorio de traductores del siglo XV (2009, con José Manuel Lucía Megías) o Traducciones y traductores. Materiales para una historia de la traducción en Castilla en la Edad Media (2010).

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3. Catálogos de traducciones

A la hora de desarrollar una historia de la traducción resulta fundamental contar con inventarios específicos de traducciones, aunque en ocasiones podemos enfrentarnos a auténticos problemas de catalogación, por la propia indefinición del concepto, que puede confundir sus límites con otros procedimientos de reescritura. En formato electrónico contamos con bases de datos como el Catálogo de las traducciones españolas de obras italianas (hasta 1939), implementado en el año 2002 en soporte informático por Cesáreo Calvo Rigual. El desarrollo de este catálogo se inscribe en las actividades que comenzó a impulsar en 1994 M.ª de las Nieves Muñiz Muñiz en el marco del Proyecto Boscán, con la finalidad de elaborar un censo informatizado completo de las traducciones al castellano y al catalán de obras literarias italianas anteriores al final de la Guerra Civil, tanto en forma impresa como manuscrita, y que a partir de 2021 fue convertido en el Nuevo Proyecto Boscán bajo la dirección de C. Calvo, con el objetivo de incluir también traducciones en ámbitos no literarios, además de traducciones indirectas (no realizadas directamente a partir del italiano), traducciones hechas a partir de los diferentes dialectos italianos e incluso del latín. Tal como se indica en la página web del portal del Nuevo Proyecto Boscán, se incluyen más de 6.800 registros correspondientes a más de 4500 traducciones y sus diferentes ediciones, un listado de más de 1200 autores italianos con obras traducidas y más de 1400 traductores. También, dentro del apartado de catálogos electrónicos, cabe referirse al CHTAC (Catálogo hipertextual de traducciones anónimas al castellano, proyecto impulsado por Elisa Borsari, profesora de la Universidad de Córdoba, y que proporciona información sobre estas traducciones entre los siglos XIV y XVI. Este catálogo se ha constituido a partir de los resultados presentados por Borsari en el libro Catálogo de traducciones anónimas al castellano de los siglos XIV al XVI, en las bibliotecas de España, Italia y Portugal, 2010), el cual se encuentra disponible electrónicamente en la Biblioteca digital hispánica de la Biblioteca Nacional de España.

Posteriormente, Borsari ha publicado Catálogo de traducciones anónimas al castellano de los siglos XIV al XVI, en las bibliotecas de España, Italia y Portugal, 2016). Por otra parte, contamos con las bases de datos desarrolladas por el Grupo TRILCAT en la Universitat Pompeu Fabra, destinadas a catalogar las traducciones de obras literarias al catalán en los siglos XIX y XX y las traducciones de obras literarias catalanas al castellano, además de las traducciones al catalán de todo tipo de textos que versen sobre la relación de otras culturas con la literatura catalana y presentadas en publicaciones periódicas en los siglos XIX y XX. Contamos también con la Biblioteca da tradución galega, desarrollada por el Grupo de Investigación BITRAGA en la Universidad de Vigo, y que ha catalogado los textos literarios desde y hacia la lengua gallega a partir de 1980. Dicho catálogo incluye un registro bibliográfico de original y traducción, con información sobre el título, autoría, ilustración, género, lenguas, direccionalidad, fecha de publicación, edición, formato, tipo de edición, fuente, etc.

Igualmente contamos, en este caso en formato impreso, con la colección Bibliografías de traducción, a cargo de F. Lafarga, con 8 volúmenes en su haber sobre traducciones de diversos autores franceses y también sobre las traducciones al español de la novela inglesa durante los siglos XIX y XX. Por otra parte, aunque no constituyen recursos específicos sobre traducción, puede resultar conveniente consultar el Diccionario general de bibliografía española de D. Hidalgo (1862–1881), el Manual del librero hispanoamericano de A. Palau (1948–1977), el Catálogo general de la Librería española e hispanoamericana, 1901–1930 (1932–1951), el Catálogo general de la Librería española, 1931–1950 (1957–1965) o la Bibliografía de autores españoles del siglo XVIII de A. Piñal (1981–1995), además de, como es lógico, el catálogo de la Biblioteca Nacional de España o de la Biblioteca de Catalunya.

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4. Traducciones

Contamos con portales electrónicos que nos permiten el acceso a las propias traducciones. Así, Traducciones y traductores de literatura y ensayo, desarrollado por el Grupo de Investigación Traducción y Lenguajes Especializados, compuesto por investigadores de las Universidades de Málaga y Pablo de Olavide, incluye las digitalizaciones de diez obras literarias y tres ensayos, con una breve introducción, y convenientemente editadas, con comentarios, en forma de notas, a los “paratextos” de las traducciones, notas relativas a la traducción en sí y a elementos culturales y contextuales. Se incluyen, además, otras diez traducciones, sin edición, pero con un breve estudio introductorio. Por su parte, la Biblioteca de traducciones españolas, creada en 2007 por convenio con la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y dirigida por Francisco Lafarga y Luis Pegenaute, incluye 120 traducciones, acompañadas de su correspondiente estudio preliminar, en el que se describe la obra original, destacando su lugar en la producción del autor; se ubica la traducción en el contexto de las traducciones del autor original y de otras versiones realizadas por el traductor; se desarrolla un análisis de la traducción y se explora su recepción y éxito[17]. Algunos de estos trabajos, convenientemente reformados y actualizados, han sido incluidos en los volúmenes Cincuenta estudios sobre traducciones españolas (2011) y Varia lección de traducciones españolas (2015), editados por F. Lafarga y L. Pegenaute. El portal incluye también una sección dedicada a proporcionar una breve reseña biobibliográfica de los traductores. Igualmente, se pueden encontrar algunas traducciones en la sección Biblioteca de traductores, integrada en el Portal de la traducción ibérica y americana (véase más abajo). Se trata de 17 traducciones, también acompañadas de una breve nota biobigliográfica sobre los traductores.

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5. Traductores/as

Han sido muy abundantes las aportaciones dedicadas a analizar no tanto los textos –las traducciones– como a sus artífices –los traductores/as–, lo que está en consonancia con un giro sociológico en los Estudios de Traducción que busca conciliar el análisis de la traducción con la propuesta de sociología reflexiva de Bourdieu, mientras al mismo tiempo se tiene en cuenta la necesidad de descubrir la identidad de los traductores como agentes sociales[18]. De hecho, cabe señalar algunas propuestas que han querido identificar estas aproximaciones como constitutivas de una rama específica en la disciplina, los denominados “Estudios sobre Traductores”[19].

Fue pionera la Biblioteca de traductores españoles de Marcelino Menéndez Pelayo, publicada de forma póstuma en cuatro volúmenes en 1952 y 1953, y en la que incluyó 293 estudios sobre traductores, tanto antiguos como modernos, peninsulares y americanos, laicos y religiosos. Cada volumen contiene índices onomásticos y bibliográficos, y notas marginales tomadas del propio Menéndez Pelayo o añadidas por el editor. Por lo general, cada entrada incluye información con el nombre y datos biográficos (fecha, lugar, ocupación, filiación intelectual), relación de obras traducidas, valoración crítica –con transcripción de fragmentos de las obras originales, que coteja con las traducciones– y bibliografía complementaria, con referencias a catálogos, manuscritos y ediciones. En algunos casos las fichas son muy breves (tan sólo unas líneas); en otros, se convierten en estudios extensos de carácter ensayístico (por ejemplo, sobre Fray Luis de León, Jáuregui, Pedro Simón Abril o Luis Vives). En cada entrada presenta una semblanza biográfica y exhaustivos datos bibliográficos, que incluyen localización de las fuentes; transcribe fragmentos de obras originales, que coteja con las traducciones, y ofrece su propia valoración. En sus consideraciones despliega una erudición ingente, con conocimiento directo de las fuentes, además de agudo sentido crítico. En sus apreciaciones se percibe su ideología humanista-católica y patriótica, según la cual la cultura española se caracteriza por una asimilación equilibrada del saber clásico y cristiano.

Ya en tiempos recientes, el Diccionari de la traducció catalana, editado por Montserrat Bacardí y Pilar Godayol (2011), con la colaboración de unos 80 especialistas, presenta un millar de entradas sobre traductores/as al catalán nacidos/as antes de 1950. Cada una de ellas presenta datos biográficos, hace una valoración de la actividad traductora e incluye una relación de las traducciones realizadas al catalán. Es importante destacar este último dato porque, en el caso de traductores/as que también traducen al castellano, estas aportaciones no se recogen en el listado de traducciones (aunque sí se mencionan, esporádicamente, en el cuerpo de la entrada). Posteriormente, este diccionario ha sido volcado electrónicamente en una sección de VISAT, la revista digital de literatura y traducción del PEN Catalán, entidad dependiente del PEN Club Internacional: L’espai dels traductors[20].

Por otra parte, contamos con el Diccionario histórico de la traducción en España (2009), editado por F. Lafarga y L. Pegenaute, y posteriormente incorporado en el Portal de Historia de la Traduccion en España[21]. En dicho volumen colaboraron más de 400 especialistas, que se ocuparon de presentar 800 entradas. Se estructura en dos grandes secciones: contexto emisor (“Salida”) y contexto receptor (“Llegada”). En la primera de ellas se presentan los autores extranjeros, convenientemente organizados por lengua de expresión: alemán, árabe, catalán, escandinavas (danés, islandés, noruego y sueco), eslavas (búlgaro, checo, eslovaco, montenegrino, polaco, ruso y serbio), griego clásico, griego moderno, hebreo, inglés, italiano, latín, orientales (chino y japonés), otras lenguas europeas (albanés, finlandés, húngaro y rumano) y portugués. Cada una de estas lenguas cuenta con un estudio panorámico que efectúa un recorrido por sus traducciones[22]. Por otra parte, cada una de ellas presenta su correspondiente catálogo de autores, cuya extensión se corresponde –en la medida de lo posible– con la importancia relativa que han tenido en el contexto de recepción. En su mayor parte, se trata de escritores, pero también encontramos pensadores en su sentido más amplio, tanto antiguos (Agustín de Hipona. Aristóteles, Cicerón, Confucio, Demóstenes, Dioscórides, Epicteto, Heródoto, Galeno, Hipócrates, Isócrates, Jenofonte, Laozi, Platón, Tácito o Tito Livio) como modernos (R. Barthes, H. Bergson, Escuela de Fráncfort, S. Freud, J. G. Fichte, A. von Humboldt, W. von Humboldt, S. Kierkegaard, K. C. Krause, R. Luxemburg, K. Marx, F. Nietzsche, F. von Schlegel, Max Weber o L.  J.  Wittgenstein). También se incluyen algunas entradas dedicadas a obras de autoría colectiva o indeterminada, como la Biblia, el Corán, las Mil y una noches o el Gilgamesh. En las entradas individuales se hace una presentación del autor/a, destacando su trascendencia literaria; se efectúa un recorrido histórico de las traducciones de sus obras en las lenguas oficiales españolas (con mención de lugar, editorial, año y traductor/a); se analizan los aspectos más destacados de su recepción e influencia en el contexto de llegad y se presenta la bibliografía crítica, especialmente sobre su traducción y recepción en España.

En la sección dedicada a “Llegada” se incluyen las entradas dedicadas a traductores/as, organizadas cronológicamente: Edad Media (40 entradas), Siglos de Oro (40), Siglo XVIII (40), Siglo XIX (80), Siglos XX-XXI (120). Igualmente, se incluyen entradas sobre traductores/as al catalán (65), euskera (22) y gallego (25). Cada entrada incluye información sobre la biografía del traductor/a, con mención, si las hubiera, de otras actividades y publicaciones; descripción de las traducciones realizadas (con mención de lugar, editorial y año); contribución del traductor a la difusión de los autores u obras traducidos; comentarios, si procede, sobre el modo de traducir del traductor o sobre sus opiniones acerca de la traducción; bibliografía, especialmente sobre el traductor o los autores u obras traducidos; en el cuerpo del texto no se deben citar estudios, ni aludir a ellos. Se han incorporado también estudios panorámicos sobre aspectos diversos, no relacionados con la traducción literaria: traducción en la Administración, audiovisual, científica, didáctica de lenguas y traducción, Economía, formación de traductores, Interpretación, jurada, localización, pensamiento sobre la traducción, premios, ayudas y asociaciones, profesionalización de la traducción, Servicios públicos o mercado editorial. El volumen al que nos hemos referido fue posteriormente revisado por completo y actualizado, a la vez que sustancialmente ampliado (con el resultado de más de 1000 entradas, preparadas por 500 especialistas), para la versión electrónica del Diccionario histórico electrónico de la traducción en España, incluido en el Portal de Historia de la traducción en España. 

En formato de libro impreso se han publicado algunos repertorios de traductores y colecciones de artículos de investigación, como son, por ejemplo, Repertorio de traductores del siglo XV (2009) por C. Alvar y J. M. Lucía Megías, Retratos de traductoras en la Edad de Plata (2026) por Dolores Romero; Creación y traducción en la España del siglo XIX (2015) o Autores traductores en la España del siglo XIX (2016) por F. Lafarga y L. Pegenaute; Repertorio de traductores españoles (1750-1900): obras traducidas y propias en el ámbito de las Humanidades (2019) por N. Micó y N. M. Campos; Repertorio de traductores de la Edad de Plata (2024) y El traductor importa: perfiles de traductores españoles de la Edad de Plata (2025) y por Cesáreo Calvo.

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6. Pensamiento sobre la traducción

Afortunadamente, contamos con un buen número de antologías que han venido reuniendo el pensamiento que sobre la traducción se ha generado en España. En algunos casos, estos volúmenes tienen una larga proyección histórica, e incluyen textos desde época medieval hasta el siglo XX, como en Teoría y crítica de la traducción: antología (Santoyo, 1987). También puede sumarse una aproximación panhispánica, como en El tabaco que fumaba Plinio: escenas de la traducción en España y América (Catelli y Gargatagli, 1998). En otros casos, encontramos una compartimentación por periodos históricos. Asi, por orden cronológico: La contribución de España a la teoría de la traducción: introducción al estudio y antología de textos de los siglos XIV y XV (Cartagena, 2009), En la teoría y en la práctica de la traducción. La experiencia de los traductores castellanos a la luz de sus textos: siglos XIV-XVI (Hernández González, 1998), Traducción y elementos paratextuales: los prólogos a las versiones castellanas de textos latinos en el siglo XV (González Rolán & López Fonseca, 2014), El discurso sobre la traducción en la España del siglo XVIII (García Garrosa  & Lafarga, 2004), Pensar la traducción en la España del siglo XIX (Lafarga, Fillière, García Garrosa y Zaro, 2016) y Teoría y práctica de la traducción en la prensa periódica española (1900–1965) (Toro Santos y Cancelo López, 2008). En el ámbito catalán contamos con Cent anys de traducció al català (1891–1990): Antologia (Bacardí, Fontcuberta & Parcerisas, 1998) y Les traductores i la traducció: 20 pròlegs del segle XX por M. Bacardía y P. Godayol (2013) y en el gallego con Babel entre nos: escolma de textos sobre a traducción en Galicia (Dasilva, 2003)[23].

En formato electrónico contamos con la sección dedicada al Pensamiento sobre la traducción en el Portal de Historia de la Traduccion en España, la cual cuenta con más de 250 textos. En muchos casos se ha hecho uso de los textos incluidos en las antologías antes mencionadas –siempre tras la pertinente autorización por parte de los editores y el debido reconocimiento a las fuentes– pero también se han incluido textos previamente no antologizados. El lector puede disponer actualmente de 25 textos de la Edad Media, 25 de los Siglos de Oro, 50 de los Siglos de Oro, 70 del siglo XIX y 86 del siglo XX. Como es de esperar, puede encontrar allí los más conocidos en las diferentes épocas, presentados muchas veces como material paratextual que acompañaba a alguna traducción en concreto, pero este discurso también se ha proyectado en documentación epistolar, artículos de prensa, reseñas de traducciones o ensayos sueltos. Por poner algunos ejemplos, de época medieval encontrará textos de Pero López de Ayala, Íñigo López de Mendoza, Alonso de Madrigal, Antonio de Nebrija, Alfonso de Palencia o Enrique de Villena; de los Siglos de Oro textos de Pedro Simón Abril, Juan Boscán, Juan de Jaúregui, Luis de León, Juan de Valdés o Garcilaso de la Vega; del siglo XVIII textos de José Miguel Alea, Antonio de Capmany, José de Covarrubias, Ignacio García Malo, Tomás de Iriarte o José Francisco de Isla; del siglo XIX textos de Antonio Alcalá Galiano, Manuel Bretón de los Herreros, Leopoldo Alas Clarín, Teodoro Llorente, Eugenio de Ochoa o Juan Valera; del siglo XX textos de Ricardo Baeza, Ángel Crespo, Gerardo Diego, Enrique Díez-Canedo, Leopoldo Panero o José María Valverde. Siempre que el autor del texto en cuestión cuente con una entrada propia en el Diccionario histórico de la traducción –si se trata de un traductor/a– se puede acceder a ella directamente mediante un hipervínculo. A la vez, se ha procurado incluir las menciones a estos textos en las entradas sobre traductores/as, facilitando así la posibilidad de estudiar conjuntamente su actividad práctica y teórica.

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7. Historias de la traducción

Nos referiremos aquí exclusivamente a las publicaciones en forma de libro (en papel o electrónico) y que adoptan una perspectiva diacrónica integral, no restringida a un determinado período[24]. La primera aportación fue el breve volumen –de tan sólo 84 páginas– de María del Carmen Sánchez Montero, publicado en italiano: Liniamenti di storia della traduzione in Spagna (1998). Tras la presentación de dos capítulos no relacionados directamente con el tema –sobre la traducción en la época clásica y en la época antigua– la estructura que sigue es la siguiente: del siglo IX al XI (la traducción hacia y desde el árabe), siglos X y XI (del latín al romance), siglos XII y XIII (la Escuela de Traductores de Toledo y la corte de Alfonso X), siglos XIV y XV (del Medievo al Renacimiento), siglo XVI (el Renacimiento español), siglo XVII (imitar y recrear a través de la traducción), siglo XVIII (adaptación e imitación), siglo XIX (libertad sin creatividad), siglo XX (las lenguas modernas y su individualidad).

La primera visión realmente completa fue la de José Francisco Ruiz Casanova, Aproximación a una historia de la traducción en España (2000), posteriormente publicado como Ensayo de una historia de la traducción en España (2018), en una versión que actualizaba el aparato bibliográfico. Este extenso volumen –700 páginas en la versión de 2018– queda articulado a través de cinco capítulos (la Edad Media, los Siglos de Oro, los siglos XVIII, XIX y XX), además de otro introductorio sobre el papel atribuido a la traducción en la historia literaria española. Cada capítulo viene acompañado de un estudio sobre la variedad lingüística y literaria de cada época. Es destacable la atención a los traductores/as, que vienen destacados en negrita en el texto, para una mujer localización.

Otra aportación fue la hecha por Historia de la traducción en España (2004), obra editada por F. Lafarga y L. Pegenaute, en un volumen de también larga extensión (872 páginas). El objetivo de esta obra era presentar, siguiendo un orden cronológico, la situación de la traducción en los diferentes períodos históricos, combinando las referencias a la actividad traductora con las necesarias alusiones a las poéticas vigentes o generalmente aceptadas en cada época. Por otra parte, y habida cuenta de la diversidad lingüística y cultural de cada época se incluyeron capítulos específicos sobre la situación en otros ámbitos aparte del castellano: catalán, gallego y euskera. De forma general, cada capítulo aborda la diversidad de las traducciones literarias, con eventuales alusiones a géneros no literarios, los agentes de la traducción (traductores/as, mecenas, mundo editorial, etc.), la relación entre práctica traductora y discurso sobre la traducción, la recepción de la literatura traducida (influencia y respuesta crítica), la relación entre literatura traducida y literatura autóctona. Se contó con diversos especialistas para los diversos capítulos: Edad Media (J.-C. Santoyo), Renacimiento y Barroco (J. M. Micó), Siglo XVIII (F. Lafarga), Romanticismo (L. Pegenaute), Realismo y Fin de siglo (L. Pegenaute), De las Vanguardias a la Guerra Civil (M. Gallego Roca), De la Guerra civil al pasado inmediato (M. Á. Vega), La época actual (L. Pegenaute). El ámbito de la cultura catalana (J. Pujol, J. Solervicens, E. Gallén y M. Ortín), El ámbito de la cultura gallega (C. Noia) y El ámbito de la cultura vasca (X. Mendiguren)[25].

Finalmente, nos referiremos a otra diferente de la anterior, aunque resulta homónima a ella y se presenta a cargo de los mismos editores. Se trata de la Historia de la traducción en España, incorporada en el Portal de Historia de la traducción en España básicamente en 2021 y 2022. Sus 127 capítulos –redactados por un total de 93 especialistas– se presentan repartidos en cinco apartados: Edad Media (15 estudios), Siglos de Oro (17), Siglo XVIII (16), Siglo XIX (39), Siglos XX y XXI (40). Persigue distintos objetivos: caracterizar la relación de la lengua castellana con las lenguas clásicas y con las lenguas romances peninsulares a lo largo del tiempo; contribuir a un mejor conocimiento de los modos de traducir propios de cada época; reafirmar a la traducción junto a otros procedimientos de reescritura (adaptación, imitación, paráfrasis); caracterizar la relación entre creación y traducción en los autores traductores desde un punto de vista diacrónico; definir las vías de difusión de las traducciones; caracterizar el papel de la traducción en el desarrollo de la literatura española; estudiar la traducción de textos humanísticos (poética, retórica, filosofía, historia, política, etc.); estudiar la traducción de textos especializados (jurídicos, administrativos, económicos, científicos y técnicos); definir las herramientas de traducción (lexicográficas y documentales), además de los repertorios gramaticales en las diferentes épocas.

Como ya ha quedado indicado más arriba, los siglos que en esta Historia han sido objeto de un mayor detenimiento han sido los siglos XIX y XX-XXI. Por ejemplo, en el primero de ellos se presentan sendos artículos sobre la traducción como herramienta didáctica en el aprendizaje de lenguas extranjeras (francés e inglés), los recursos de los que disponían los traductores, el discurso sobre la traducción, el estatus del traductor, la traducción practicada por los exiliados, la traducción de la prosa y la poesía latinas, la traducción del árabe, la traducción de narrativa (alemana, francesa, inglesa, italiana, norteamericana, portuguesa y rusa), la traducción de poesía (alemana, francesa, inglesa, italiana y portuguesa), la traducción de teatro (alemán, escandinavo, francés, inglés, italiano), traducción científica (Ciencias de la vida y la salud y Ciencias físicoquímicas), traducción de textos de Economía, Jurisprudencia, Filosofía, religión y pensamiento moralizante, la traducción de la Biblia y la de literatura infantil y juvenil. Si, como se puede observar, en dicho siglo el modo de estructuración de los capítulos venía muy regido por criterios genéricos y de lengua, en el caso de los siglos XX y XXI ha preponderado el criterio cronológico, pues se han programado capítulos independientes para los tres géneros principales (narrativa, poesía y teatro), sin distinguir entre lenguas, pero sí distinguiendo las tres etapas principales (hasta la guerra civil, periodo franquista y desde el periodo franquista). De igual modo se ha compartimentado en tres capítulos independientes el discurso sobre la traducción, siguiendo estas mismas etapas. Como es lógico, se presentan en estos siglos capítulos propios de esta época, como la traducción audiovisual, la localización, la accesibilidad o la traducción de cómics, así como un capítulo sobre cuestiones bibliométricas.

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8. Otros portales digitales

El Portal de la traducción ibérica y americana, desarrollado en la Universitat Autònoma de Barcelona, presenta diversas secciones de interés: 1611: Revista de historia de la traducción (18 números desde 2007); Saltana: revista de literatura y traducción, con numerosas subsecciones cuyos límites parecen un tanto difusos y que dificultan la orientación en la navegación: Antologías mínimas (poetas o poemas seleccionados por traductores), Prosas (narrativa desde sus orígenes hasta el siglo XX), Tesauro (traductores y traducciones fundamentales en la historia cultural de la Península Ibérica y América Latina), Argumentos (Historia de las ideas), Istmo (escritores teóricos de escritores y crítica literaria), Siglo XX (historia contemporánea a través de la literatura), Escolios (prólogos, artículos y otros escritos de traductores), República traductora (obra traductora de escritores), Inversas (traducciones de las lenguas ibéricas e iberoamericanas), El navegante (documentos de la historia internacional de la traducción); Biblioteca de traductores, un fondo histórico digital de traducciones ibéricas y americanas, ya mencionado más arriba; el Escritorio de Étienne Dolet, un boletín con algunos artículos sobre traducción y enlaces sobre traducción, literatura y Humanidades, que no parece haber sido actualizado desde 2009.

Por otra parte, en el portal Historia de la traducción en España –diferente del Portal de Historia de la traducción en España– se presentan los Resultados obtenidos por F. Lafarga y L. Pegenaute en diversos proyectos de investigación financiados; además de una sección dedicada a Estudios sobre Historia de la Traducción en España, publicados en forma de libro, con descripción bibliográfica, imagen de la cubierta y resumen de los contenidos; una sección sobre documentación, con enlaces a los diferentes números de la revista Livius: Estudios de Traducción, la Bibliografía de estudios sobre Historia de la traducción en España, a cargo de F. Lafarga, y la base de datos FRANES,  también a cargo de F. Lafarga, un repertorio bibliográfico sobre la traducción y recepción de la literatura y cultura francesa en España.


NOTAS:

[1] Véanse, por ejemplo, las consideraciones de C. Rundle (2022), en el capítulo introductorio a un volumen, cuya mera existencia ya es buena evidencia de este interés. “Introduction: The Historiography of Translation and Interpreting”, en C. Rundle (ed.), The Routledge Handbook of Translation History, Londres, Routledge, pp. xviii–xxvi.

[2] L. D’Hulst, “Why and How to Write Translation Histories”, en J. Milton (ed.), Emerging Views on Translation History in Brazil, Sao Paulo, Humanitas FFLCH / USP, 2001, pp. 21–32.

[3] Me estoy refiriendo, por supuesto, al esquema disciplinar propuesto en el seminal estudio de James S. Holmes, “The Name and Nature of Translation Studies”, en J. S. Holmes, Translated! Papers on Literary Translation & Translation Studies, Ámsterdam, Rodopì, 1998, pp. 67–80.

[4] La primera aportación metodológica consistente fue la que propuso A. Pym en su monografía Methods in Translation History (1998), que posteriormente vino acompañada de otras de interés, como son las misceláneas editadas por G. Bastin y P. F. Bandia (Charting the Future of Translation History, 2006), por P. Ordóñez y J. A. Sabio (Historiografía de la traducción en el espacio ibérico, 2015), por C. Rundle (The Routledge Handbook of Translation History, 2022) o por F. Lafarga y L. Pegenaute (Planteamientos historiográficos en el ámbito hispánico, 2023); los artículos incluidos en un foro presentado en la revista Translation Studies y moderado por C. O’Sullivan, (Rethinking Methods in Translation History, 2012); un número extraordinario de la revista The Translator, editado por C. Rundle (Theories and Methodologies of Translation History, 2014); la recopilación de artículos propios efectuada por L. D’Hulst (Essais d’histoire de la traduction. Avatars de Janus, 2014) o, finalmente, la monografía de T. Hermans (Translation and History: a Textbook, 2023).

[5] Para una revisión de todas ellas, puede verse L. Pegenaute, “Translation and Cultural Development: Historical Approaches”, en S.-A. Harding & O. Carbonell (eds.), The Routledge Handbook of Translation and Culture, Londres, Routledge, pp. 177–206.

[6] J. Woodsworth, “History of Translation”, en Mona Baker (ed.), Routledge Encyclopedia of Translation Studies, Londres, Routledge, 2001, pp. 100–105 (101).  

[7] A. Pym, Method in Translation History, Manchester, St. Jerome (p. 5).

[8] L. D’Hulst, Ob. cit., pp. 24-31; L. D’Hulst, Essais d’histoire de la traduction. Avatars de Janus, París, Classiques Garnier (pp. 28-41).

[9] J. Woodsworth, Ob. cit., p. 101.

[10] Routledge Research in Translation and Interpreting History (Routledge, 5 vols., dirigida por C. Rundle y Pekka Kujamäki), Studien zur Übersetzungsgeschichte (Franz Steiner Verlag, 7 vols., dirigida por A. Gipper, L. Heller y R. Lukenda), Translation History (Palgrave Macmillan, 6 vols., dirigida por A. Rizzi et al.).

[11] Chronotopos – A Journal of Translation History (6 vols., con don números bianuales, ed. Stefanie Kremmel et al.). Es necesario recordar, con todo, el carácter pionero de la revista Livius: Revista de Estudios de traducción (1992-1999), dirigida por J.-C. Santoyo desde la Universidad de León, hoy descargable desde el portal Historia de la Traducción en España.

[12] History and Translation Network, fundada en 2021 y constituida oficialmente en 2022 en Congreso internacional de la Universidad de Tallin, titulado de History and Translation: Multidisciplinary Perspectives. Cuenta con más de 600 miembros.

[13] Puede verse L. Pegenaute, “Investigación sobre historia de la traducción en España”, en R. Muñoz & J. Franco Aixelà (eds), ENTI – Enciclopedia de Traducción e Interpretación, Asociación Ibérica de Estudios de Traducción e Intepretación.

[14] Pueden verse, por ejemplo, A. Marco García, “Sobre el Ensayo de una biblioteca de traductores españoles, de J. A. Pellicer y Saforcada”, en F. Lafarga (ed.), La traducción en España (1750–1830). Lengua, literatura, cultura, Lleida, Universitat de Lleida, 1999, pp. 71–78; J. F. Ruiz Casanova, “Los comienzos de la historia de la traducción en España: Juan Antonio Pellicer y Saforcada, entre el humanismo áureo y el humanismo moderno”, 1611, 3 (2009).

[15] Durante mucho tiempo sólo se pudo acceder al contenido de esta obra indirectamente, gracias al extracto incluido por Joaquín M.ª Bover en su Biblioteca de Escritores Baleares (1862) y que fue usado por Marcelino Menéndez Pelayo, tal como reconoce en su Bibliografía hispano-latina. Posteriormente, Pere J. Quetglas y A. Font Jaume localizaron de manera independiente dos partes de un manuscrito que editaron posteriormente –en colaboración con M. Antònia Fornés– con el título de Plan de una librería selecta (1998), al que P. Quetglas añadió después Repertori dels editors, traductors i impressors citats per Bartolomé Pou en el Plan de una librería selecta (2004).

[16] Puede verse J. M. Zarandona, “Marcelino Menéndez Pelayo y la traducción: ‘What’s in a name?’” en F. Lafarga & L.Pegenaute (eds.), Elementos para una articulación del pensamiento sobre la traducción en España, Kassel, Reichenberger, pp. 233–252.

[17] El mismo concepto se usó para la construcción de la Biblioteca de traducciones hispanoamericanas, también alojada en el portal de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, y dirigida por F. Lafarga y L. Pegenaute.

[18] Véase K. Kaindl & M. Ebdomikov, “Translator Studies and Translators as Social Actors”, en S. Tyulenev & W. Luo (eds.), The Routledge Handbook of Translation and Sociology, Londres, Routledge, 2024, pp. 147–162.

[19] Para una revisión de la literatura sobre el tema, véase K. Kaindl, “(Literary) Translator Studies”, en K. Kaindl, W. Kolb & D. Schlager (eds.), Literary Translator Studies, Ámsterdam, John Benjamins, 2021, pp. 1–38 (1–5). Fue G. Hu (2004) el primero en reclamar distintivamente un concepto centrado en el traductor en un intento de no solo de legitimar su estatus central sino también servir como soporte teórico para justificar la subjetividad, creatividad y autoridad del traductor en el proceso de traducción. Véase G. Hu, “Translator-Centredness”, Perspectives: Studies in Translatology, 12: 2 (2004), pp. 106–117. Otro uso importante del concepto de “Estudios sobre Traductores” fue introducido en un artículo de A. Chesterman, en el que distingue tres ramas: la cultural (centrada en cuestiones de valores, ética e ideología, con el fin de examinar el papel de los traductores/as a lo largo de la historia), la cognitiva (centrada en los procesos mentales y tomas de decisiones del traductor/a, así como su personalidad, emociones, etc.) y la sociológica (centrada en el establecimiento de redes sociales, el comportamiento de los traductores como individuos o como pertenecientes a un determinado grupo, las condiciones de trabajo, etc.). Véase A. Chesterman, “The Name and Nature of Translator Studies”, Hermes. Journal of Language and Communication in Business, 42 (2009), 13–22. Es de interés también la contribución de A. Pym, en la que defiende dos ideas a la hora de desarrollar estudios históricos sobre la traducción: por una parte, la conveniencia de prestar atención a los traductores/as antes que a los textos, con el fin de descubrir sus subjetividades y el hecho de que suelen participar de diferentes afiliaciones discursivas, manteniendo lealtades culturales complejas y experimentando con frecuencia movilidad física; por otra la conveniencia de entender a los traductores/as como miembros de conjuntos interculturales profesionales. Véase A. Pym, “Humanizing Translation History”, Hermes. Journal of Language and Communication in Business, 42 (2009), 23–48.

[20] Acrónimo de Poets, Essayists and Novelists. Se trata de una asociación que tiene como objetivos promover la creación literaria, defender la libertad de expresión y crear una comunidad internacional de escritores/as, prestando particular vía de proyección a aquellos/as perseguidos políticamente.

[21] También se publicó en forma de libro, siguiendo un concepto similar, el Diccionario histórico de la traducción en Hispanoamérica (2013), editado por F. Lafarga y L. Pegenaute.

[22] En el caso del francés, se ha distinguido entre África, América, Magreb y Europa; en el caso del inglés, entre África, Australia y Nueva Zelanda, Estados Unidos, Gran Bretaña y la India; en el caso del portugués, entre Portugal, África y Brasil.

[23] Para una aproximación conjunta a todas ellas, puede verse J. A. Sabio & P. Ordóñez. Las antologías sobre la traducción en el ámbito peninsular: análisis y estudio, Berna, Peter Lang, 2012.

[24] Para un repaso exhaustivo a la bibliografía generada sobre cada período, puede verse Luis Pegenaute, “Spanish Translation History”, en R. A. Valdeón y Á. Vidal (eds.), The Routledge Handbook of Spanish Translation Studies, Londres, Routledge, 2019, pp. 13–43.

[25] Cabe señalar que contamos también con una breve historia de la traducción al euskera en Euskal itzulpenaren historia laburra (1995) por X. Mendiguren.


CITA BIBLIOGRÁFICA: L. Pegenaute, «Recursos para estudiar la historia de la traducción en España», Recensión, vol. 15 (enero-junio 2026) [Enlace: https://revistarecension.com/2026/01/28/recursos-para-estudiar-la-historia-de-la-traduccion-en-espana/ ]

 

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